
Campañas y canales propios
Dejaremos de mostrar rostros identificables de menores en nuestras campañas, web, redes sociales, newsletters y otros materiales corporativos.
Que los niños sigan siendo protagonistas de sus aventuras. No de nuestras campañas.
En Pablosky llevamos más de 50 años cuidando de los pies de los más pequeños. Pero el contexto ha cambiado y cuidar significa hacerse nuevas preguntas: ¿cómo podemos proteger su infancia también en el mundo digital? Hoy una imagen puede circular, guardarse y permanecer mucho más allá del momento en que fue compartida.
Por eso nace el Compromiso Pablosky, una decisión de marca para dejar de mostrar rostros identificables de menores en todas nuestras comunicaciones y representar la infancia desde el juego, el movimiento y la vida real.
Cambia nuestra forma de mirar. Cambia nuestra forma de cuidar.
Para Pablosky, significa representar la infancia sin comprometer su privacidad. Como marca, y como padres y madres, creemos que protegerla también implica cambiar nuestra forma de hacer las cosas. Con este objetivo, asumimos una comunicación más consciente, respetuosa y responsable.
Este es nuestro compromiso.



El contexto ha cambiado y nuestro criterio también debía hacerlo
Estamos acostumbrados a ver imágenes de niños y niñas como parte natural de la comunicación infantil. Pero hoy la realidad es muy distinta. La evolución de las redes sociales, el avance de la inteligencia artificial y los nuevos usos digitales nos obligan a tratar la imagen infantil con más cautela. Y las marcas tenemos un papel fundamental.
Por eso, en Pablosky hemos decidido pasar a la acción, cuestionándonos cómo representamos la infancia y empezando por lo que sí podemos controlar: nuestra propia comunicación.


Las imágenes se compartían con naturalidad.
Circulan, permanecen y pueden cambiar de contexto.
No más caras en Pablosky
Con este compromiso, Pablosky cambia su forma de mirar. Los niños y niñas seguirán siendo los protagonistas pero la emoción no dependerá de sus rostros sino de sus historias, de sus zapatos, del movimiento y de las verdades verdaderas de la crianza.

Dejaremos de mostrar rostros identificables de menores en nuestras campañas, web, redes sociales, newsletters y otros materiales corporativos.

La creatividad es nuestra aliada para encontrar nuevos encuadres y recursos que nos ayuden a mostrar la infancia de una forma más consciente y anónima.

Revisaremos y adaptaremos nuestro compromiso según la evolución del contexto, la conversación social y las recomendaciones de expertos que nos acompañan.
Seguiremos mostrando la infancia como siempre la hemos entendido: activa, real, libre, cotidiana, imperfecta y llena de momentos importantes.
Nos comprometemos a proteger aquello que pertenece a cada niño y niña: su identidad.
Los niños siguen siendo protagonistas.
Su rostro, no.
En Pablosky siempre hemos estado atentos a las preocupaciones de las familias. Y para hacerlo de la mejor manera, nos hemos rodeado de los que más saben.
En este nuevo compromiso, avanzamos acompañados del criterio de profesionales expertos que nos ayudan a seguir aprendiendo y actuando con responsabilidad.

No queremos dar lecciones a nadie. Esta es una decisión sobre cómo Pablosky quiere actuar a partir de ahora. Si los niños están en el centro de nuestra marca, también deben estar en el centro de nuestras decisiones.”
El problema de una fotografía ya no es solo quién puede verla, sino todo lo que puede hacerse con ella."
En internet, una imagen infantil nunca es solo una imagen. Protegerla empieza por reducir su exposición.”
Cuando decimos que escuchamos, lo hacemos. Por eso, desde Pablosky impulsamos un estudio en el que participan más de 1.000 familias en España con hijos menores de edad para entender cómo viven hoy la privacidad infantil en el entorno digital. Los resultados muestran una sensibilidad creciente ante la circulación de imágenes de menores, la pérdida de control sobre lo que se comparte y el impacto de la inteligencia artificial.
Cree que compartir imágenes de menores puede afectar a su privacidad futura, incluso cuando se hace con buena intención.
Afirma que la inteligencia artificial ha cambiado su percepción sobre el riesgo de compartir imágenes de menores.
Cree que los adultos estamos creando una identidad digital de los menores antes de que puedan decidir sobre ella.
Interpreta que una marca infantil no muestre rostros identificables como protección, responsabilidad o prudencia.
Fuente: estudio TOLUNA para Pablosky / muestra: 1.126 padres y madres en España con hijos de 0 a 13 años.
Porque el contexto ha cambiado. Las imágenes de menores hoy pueden circular, guardarse y reutilizarse de formas que antes no existían.
No. Los niños y niñas seguirán formando parte del universo Pablosky. Lo que cambia es la forma de mostrarlo.
Imágenes donde el rostro del menor permite reconocerlo claramente. El nuevo estándar prioriza recursos donde la identidad no sea el centro.
No dejamos de mostrar infancia. Cambiamos la forma de protegerla.
Mostraremos
Evitaremos
Sí. Pablosky seguirá trabajando con niños y niñas en sus producciones, aplicando un nuevo criterio visual.
No. El compromiso no pasa por sustituir infancia real con IA, sino por representarla de forma consciente y responsable.
Pablosky irá revisando sus canales y materiales propios. En terceros, compartirá nuevos materiales y recomendaciones para acompañar la transición.
Es un compromiso de marca. No es una acción puntual ni una campaña temporal.
En Pablosky acompañaremos a todos nuestros partners, clientes y amigos en esta nueva identidad visual. En los próximos meses llevaremos a cabo un plan de implementación gradual con nuestros colaboradores externos.
Llevamos más de cinco décadas comprometidos con el cuidado de sus pies pero ahora también con proteger todo aquello que hace especial su infancia.
Estamos seguros de que seguiremos conectando con la misma emoción, pero esta vez, con la mirada puesta en sus pies.
Porque esta es nuestra aventura.Somos madres y padres.Y hacemos zapatos.